Siempre es hoy. El homenaje a Gustavo Cerati (Completo).

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Ayer, el día de la música, fue el elegido por la TV Pública para poner al aire el programa homenaje a Gustavo Cerati, titulado “Siempre es hoy”. El conmovedor envío contó con la participación de músicos que querían y admiraban al gran Gustavo que fueron presentados por el trompetista, humorista y conductor Gillespi.

Lista de temas (parte 1)

  1. Catupecu Machu – Persiana americana.
  2. Rayos Láser – Otra piel.
  3. Leo García – Lago en el cielo.
  4. Massacre – La excepción.
  5. Richard Coleman – Estoy azulado.
  6. Eruca Sativa – Corazón delator.

Lista de temas (parte 2)

  1. Leandro Fresco/Fernando Nalé/Rano Sarbach/Fernando Samalea – Avenida Alcorta.
  2. Lisandro Aristimuño con Tweety González y un cuarteto de cuerdas – Ella usó mi cabeza como un revólver.
  3. Fito Páez con Diego Olivera – Cosas imposibles.

Lista de temas (parte 3)

  1. Cuentos Borgeanos – Dejá vu.
  2. Guillermo Beresñak – El rito.
  3. Charla con la periodista Maitena Aboitiz.
  4. Ricardo Mollo con Leo García – Crimen.

Lista de temas (parte 4)

  1. Julio Moura – Un misil en mi placard.
  2. Charly García y Benito Cerati – Vampiro.

Un lujo de homenaje y más que merecido. Salud, Gustavo, dondequiera que estés.

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#Catupecu20Años. Los mejores 20 temas de Catupecu Machu.

Aviso del primer show en el estadio Obras de la banda.
Aviso del primer show en el estadio Obras de la banda.

Para continuar con los festejos de los 20 años de Catupecu Machu, hemos decidido hacer este recorrido en su discografía seleccionando los 20 mejores temas. Tarea complicada ya que se trata de una agrupación que mutó constantemente de estilo y formación. La banda de Villa Luro ha pasado por infinidad de circunstancias durante estas dos décadas. Entre los hitos podemos destacar: la rápida popularidad en el circuito under del rock argentino, la edición de “Cuentos decapitados” y la posterior grabación del DVD “Eso vive”, el cambio de timón que significó “Cuadros dentro de cuadros”, el terrible accidente de Gabriel Ruiz Díaz y la incorporación de sus reemplazantes/invitados en el bajo (entre ellos, Zeta Bosio, ex Soda Stereo), shows en formatos innovadores (cuadrafónico, con orquestas de cuerdas, acústicos) y en marcos muy disímiles (en el Monsters of Rock con Metallica y Sepultura, pero también en la Creamfields con DJs internacionales). Por todo eso y por su energía innovadora constante Catupecu Machu se ha ganado un lugar entre las bandas destacadas del rock de la Argentina. Y este es el humilde homenaje de este blog.

Nota: no han sido incluidos los covers de la discografía (entre ellos algunos geniales como Plan B: anhelo de satisfacción, Héroes anónimos, Hechizo y Seguir viviendo sin tu amor) sino solamente canciones compuestas por la banda.

Puesto 20: La polca (Dale!, 1997).

Una canción de letra inentendible era la carta de presentación de una banda cuyo nombre también era complicado (Fernando inventó el término “Catupecu Machu”, que denominaba a un animal ficticio, cuando iba al colegio y se aburría en clase). Era 1997 y los Catupecu irrumpían en la escena under porteña con esta canción hardcore que incluía nada menos que un ¡acordéon!, ejecutado por Javier Herrlein, luego baterista de la banda. Junto con “Dale!” y “Calavera deforme”, “La polca” significaba el punto culminante del descontrol en los shows de la banda.

Puesto 19: Metrópolis nueva (El mezcal y la cobra, 2011).

Una diferencia de estilos musicales bastante amplia existe entre “La polca”, puesto 20, y “Metrópolis nueva”. Muchos años pasaron entre uno y otro, y bajo el puente de Catupecu corrió mucha agua. Catupecu es una banda que agita las aguas, que cambia de estilo entre disco y disco, que renuncia a fórmulas probadamente exitosas, y eso desconcertó a más de un fan, pero cuando uno escucha los discos entiende que no se trata sólo de evolución, sino de búsqueda constante de nuevos universos. Fernando Ruiz Díaz definió “El mezcal y la cobra” como un disco “muy Tron” (película de ciencia ficción de Steven Lisberger), y no se equivocó: el sonido evoca a otros universos, y ése es el resultado de la persistente exploración de la banda.

Puesto 18: El número imperfecto (El número imperfecto, 2004).

El álbum “El número imperfecto”, aclamado por los fans y la crítica especializada, resume en buena medida lo que significa Catupecu. Tiene la fuerza rockera de “Cuentos decapitados” y algo del sonido electrónico de “Cuadros dentro de cuadros”. El agregado son las melodías vocales que corren de la mano con los arreglos. Esta balada es una muestra cabal de estas melodías limpias y pegadizas que brillan a lo largo del CD. Además la lírica introspectiva de Fernando, que tomó nuevas dimensiones luego del accidente de Gabriel, hace una de sus mejores apariciones.

Puesto 17: Gritarle al viento (Cuadros dentro de cuadros, 2002).

El tema veraniego y pegadizo de “Cuadros dentro de cuadros”, de hecho fue corte de difusión durante el verano 2002/2003. El video que parte de una buena idea, la banda tocando en una pequeña embarcación, derrapa con la inclusión de los jóvenes actores que se menean algo ridículamente. De todas formas, “Gritarle al viento” confirma la veta cancionera de la banda con un estribillo cuasi grito de guerra que gana el inconsciente de entrada, y es uno de los puntos más disfrutables de aquel disco experimental.

Puesto 16: Origen extremo (Cuadros dentro de cuadros, 2002).

Luego del éxito abrumador de “Cuentos decapitados” (2000), Catupecu se enfrentaba al desafío de equiparar o superar aquel suceso. La banda dio una gran muestra de personalidad y apostó a una propuesta muy diferente a la fórmula exitosa del trabajo anterior: un disco influenciado por un sonido decididamente digital. Algunos periodistas celebraron esta ocurrencia bautizando aquello como “cyber rock”. El espíritu vertiginoso propio de las composiciones de Catupecu Machu se destaca en “Origen extremo”, dejando la experimentación en plano algo complementario.

Puesto 15: Grandes esperanzas (Cuadros dentro de cuadros, 2002).

En el 2000 ya habían citado a John Steinbeck, al bautizar un tema “Viñas del amor” (por la novela ganadora del Pulitzer, “Viñas de la ira”), y ahora parafraseando a Dickens crean este tema, el track 5 de ”Cuadros dentro de cuadros”. Es un tema sin estribillo que nunca baja el ritmo urgente. Fernando canta sobre un concepto recurrente dentro del universo Catupecu: la decisión  de arriesgar y desafiar los límites. Vaya si lo sabían ellos que se estaban embarcando en su experimento musical más arriesgado con la edición de ese álbum. En una entrevista para la revista Arde Rock and Roll, Fernando señaló que la canción surgió de la frase “Voy más allá de lo que me lleva el camino”. Más claro, echale agua.

Puesto 14: Eso espero (Cuentos decapitados, 2000).

Los conciertos correspondientes al disco “Cuentos decapitados” eran arrolladores y “Eso espero” era uno de los caballitos de batalla de los Catupecu. La letra habla de la tentación, de rendirse a ella pero también de cómo sacarle provecho y así sumergirse en lo desconocido (“¿Qué hay después de estar en cero?”). Porque ¿quién dice que lo altamente peligroso no puede ser beneficioso? El coro ganchero  culmina el ritmo acelerado de la canción. Por esa época se hablaba de Catupecu como una suerte de reencarnación de Divididos debido a este sonido aplastante y algo funky, y a su desempeño en vivo.

Puesto 13: Elevador (Dale!, 1997).

Los gritos guturales y el bajo de Gaby, la performance de Abril en la batería, la letra de la canción… todo eso encarna el desequilibrio que gobernaba en aquella primera época de Catupecu. La letra experimental tiene alguna reminiscencia  de esas canciones de Divididos, justamente, que son entre graciosas, irónicas, y absurdas, y que combinan palabras que buscan la sensibilidad estética en la forma. Al juntar esos vocablos se logra una comicidad inesperada. Por ejemplo, en la combinación de un sustantivo y un adjetivo como en “capuchón magnético”.

Puesto 12: Cuadros dentro de cuadros (Cuadros dentro de cuadros, 2002).

Una balada perfecta de Catupecu. En medio de la vorágine del álbum, este pasaje representa un momento de introspección absoluta. Desde la melodía hasta la música disparada digitalmente, todo confluye para que Catupecu Machu nos regale este tema rupturista en su discografía. La poesía de Fernando Ruiz Díaz nos habla del vivir como un arte. Un cuadro dentro de otro, una obra (¿la vida, las acciones que uno realiza?) cuya interpretación (“leer, deletrear aquel mensaje entre líneas”) no puede concluir jamás porque no existe el concepto de final en la misma. El “ensayo”, “actuar” y “merodear entre tantos ojos” le da más énfasis al carácter existencialista de la canción.

Puesto 11: Hormigas (Cuadros dentro de cuadros, 2002).

El disco “Cuadros dentro de cuadros” significa un punto de inflexión en la carrera de la agrupación, incluso quizás más importante que la edición de “Cuentos decapitados”, álbum que ubicó a Catupecu definitivamente en el mapa del rock argentino. “Cuadros dentro de cuadros” siembra nuevamente el interrogante sobre el encasillamiento de Catupecu. “Hormigas” es el tema emblema, no por su popularidad sino porque sintetiza la experimentación de aquel trabajo discográfico. Es que  el arte se trata de inquietar, de interpelar al receptor de las obras. El trabajo en la percusión de Javier Herrlein toma aquí un rol protagónico.

Zeta Bosio fue bajista durante un tiempo bajista de la banda.
Zeta Bosio fue bajista durante un tiempo bajista de la banda.
Diego Arnedo apoyando a la banda en el primer show luego del accidente de Gabriel
Diego Arnedo apoyando a la banda en el primer show luego del accidente de Gabriel

Puesto 10: Secretos pasadizos (Cuentos decapitados, 2000).

El tercer disco del grupo se caracterizaba por ser una maquinaria de sonidos rockeros que nunca se detenía, pero las melodías no ocupaban un segundo plano. Catupecu se convierte aquí en un power trío que puede movilizarte al pogo como al baile por igual. Secretos pasadizos es uno de sus tracks más frenéticos. En una decisión brillante la banda lo eligió como el tema apertura de los shows durante aquella época, era ideal para avasallar al público desde un comienzo y advertir de qué iba a ir el resto del espectáculo. Gaby demuestra en esta canción que no sólo era el cerebro productor y organizador de ideas sino también uno de los mejores bajistas del país.

Puesto 9: Cuentos decapitados (Cuentos decapitados, 2000).

Es sorprendente el alto nivel compositivo por el cual pasaban los Catupecu allá por el 2000. “Cuentos decapitados”, el tema que cerraba aquel disco homónimo es una prueba de ello. Un hit que invitaba más a cantar que a saltar, quizás por eso algo olvidado en los shows en vivo. Otro aspecto en el que la banda muestra un considerable progreso es en la voz de Fernando Ruiz Díaz, que se adapta con éxito a atractivas melodías como la de esta canción. El reconocimiento de la crítica especializada fue instantáneo, además “Cuentos decapitados”  se convirtió en un éxito de ventas en varios países de Latinoamérica, gracias a la difusión de los videos en MTV.

Puesto 8: Eso vive (Cuentos decapitados, 2000).

Catupecu rompe con los prejuicios y se cuela en las discos. Por el año 2001, Eso vive sonaba en cuanto boliche se jactara de ser cool. Fue el primero de los cuestionamientos de algunos de sus fans extremistas que preferirían que la banda siguiera el camino del hardcore del primer CD. Con un riff más que pegadizo y una sugerente percusión a cargo de Abril Sosa, el grupo de Villa Luro traspasó barreras ideológicas y musicales, y llegó a su pico más alto de popularidad hasta ese momento. La letra es una crónica de una típica escena de desenfreno en aquellas noches porteñas de principios de siglo. Porque las canciones de Catupecu se cantan, se gritan y también se bailan con un trago en la mano.

Puesto 7: A veces vuelvo (El número imperfecto, 2004).

Quizás la canción más difundida de la banda. La melodía de los versos va construyendo el clima de la canción, que explota en un estribillo perfectamente construido para el delirio de las multitudes. Catupecu demuestra que su capacidad compositiva también les permite crear rocanroles de estadio. Si hacía falta una nueva prueba de la penetración cultural del conjunto, este tema despeja toda duda. “A veces vuelvo” fue programado por medios especializados en el rock y la cultura juvenil pero también por musicalizadores de TV, y de radios que quizás nunca antes habían difundido la música de Catupecu Machu. Otra frontera cultural derribada por el rock.

Puesto 6: Magia veneno (El número imperfecto, 2004).

En “Magia veneno”, tema de apertura de “El número imperfecto” y primer corte de difusión, Fernando Ruiz Díaz ejecuta uno de los riffs más coreados del rock argentino. Cabe destacar el trabajo de Gabriel en el bajo, en el que sería el último disco en el que tuviera participación antes del trágico accidente. Cabe destacar que el menor de los Ruiz Díaz también se encargaba de gran parte de la producción artística, y su falta se hace algo notable en las posteriores  grabaciones de la banda. En este álbum, se integra Macabre como parte de la banda de manera oficial en el rol de tecladista. El poderío sonoro de la banda se mantenía intacto y se combinaba con la inagotable capacidad de crear melodías amigables, como puede apreciarse en este hit catupequero que sonó en todos lados. Si hasta Adrián Barilari grabó su propia versión.

Puesto 5: Entero o a pedazos (Cuentos decapitados, 2000).

Una canción en la que la batería está ausente y brillan las guitarras. La falta de la percusión no le quita nada de contundencia a esta obra maestra. En el primer hit emotivo de los Catupecu, los coros de Abril Sosa impregnan una belleza armónica, y la carga de sensibilidad que contrasta con la fuerza de Fernando. “Fui semilla alguna vez, enterrada viva, y puedo ser la pura savia y florecerlo” dice la voz de Fernando en una de las frases más hermosas de su discografía. Una oda a la superación personal pero no desde una perspectiva de autoayuda barata, sino más bien una invitación a comerse el mundo, a no esperar del permiso de ninguna “cuenta regresiva” para “despegar”. Para el compilado “40 años de rock nacional”, Isabel de Sebastián y Ulises Butrón versionaron esta canción (Catupecu había grabado unos años antes “Héroes anónimos” de Metrópoli, la banda que ambos tenían en los 80)

Puesto 4: Perfectos cromosomas (Cuentos decapitados, 2000).

La química entre los tres integrantes de la banda (por entonces eran Fernando y Gabriel Ruiz Díaz, y Abril Sosa) adquiere un nivel superlativo en esta canción. La bola sonora que arrolla con los escuchas se hace más que evidente en “Perfectos cromosomas”. El poderío musical tenía su correlato en los shows en vivo; la etapa de “Cuentos decapitados” significó la mejor en cuanto a desempeño en recitales de Catupecu, razón por la cual se ganaron el mote de power trío (que antes le había sido asignado a bandas ilustres como Pescado Rabioso y Divididos, por ejemplo). Con la frase “Somos enigmas para descifrar, perfectos cromosomas para alterar”, los Catupecu vuelven al tema recurrente de su lírica de romper todo molde artístico, ideológico y hasta ¿biológico?

Puesto 3: Viaje del miedo (Laberintos entre aristas y dialectos, 2007).

Para “Laberintos entre aristas y dialectos” los Catupecu proponen otra nueva versión de sí mismo: ofrecen un disco acústico doble, mitad en vivo y mitad grabado en estudio. Ambos discos poseen la característica fuerza e intensidad sonora a pesar del formato ausente de de instrumentos eléctricos. Fernando Ruiz Díaz despliega en “Viaje del miedo” su voz desgarrada y desgarradora que transmite fuerza intensa, todo menos la típica calma que es el lugar común de las obras acústicas. Aquello y la letra existencialista, introspectiva y hasta liberadora adquieren un mayor significado debido a las circunstancias: éste es el primer trabajo discográfico del que Gabriel Ruiz Díaz no forma parte, y tanto la banda como los fans estaban aún sensibles por ello.

Puesto 2: Dale! (Dale!, 1997).

Si presenciaste alguna vez un show de Catupecu, sabés por qué esta canción está en este puesto. Y si no es así, mirá el video con el cual ilustramos este puesto y lo descubrirás. “Dale!” es una de las canciones más pogueadas y festejadas de la historia del rock argentino, cuando suenan los primeros acordes al gente enloquece y controlarse se vuelve un imposible. Pero “Dale!” no es sólo eso, además resume todo lo que representa Catupecu Machu. El concepto Catupecu Machu se basa en la anarquía, el descontrol, la destrucción de estándares y fronteras. Catupecu crea eslóganes como “A 80 cm. del piso” o “Vení, escuchá, gritá”, pero el mensaje no muere en aquellas frases. Catupecu Machu actúa rompiendo estructuras, una prueba de ello es la gran diversidad de tribus urbanas (punks, rockers, heavy metal, fans del rock stone y también de la música electrónica) que convivieron entre sus fans. Durante un tiempo se cambió el grito de “Dale!” por “Gaby!” a modo de aliento para la recuperación del menor de los Ruiz Díaz y en el último año se incluyó “Blitzkrieg Bop” cantado por Macabre, el tecladista (como en esta ocasión junto a Eruca Sativa). “Dale!” es un grito de guerra que no carece de sentido, sino que lo representa genuinamente y lo ensalza.

Puesto 1: Y lo que quiero es que pises sin el suelo (Cuentos decapitados, 2000).

El status de “Y lo que quiero…” en el corazón de los fanáticos es casi tan alto como el de “Dale!”, pero esta canción que abría “Cuentos decapitados” trascendió las fronteras de sus seguidores. Catupecu Machu es reconocido por esta composición más allá de las fronteras del rock y del país. Fue gracias a esta canción que se hicieron famosos en lugares distantes como Puerto Rico. El riff se instaló como unos de los más significativos del rock local, y en conjunto con la impecable base de la batería de Abril y el bajo asesino de Gaby, completan un combo de rock arrollador que levanta polvareda apenas uno presiona play al disco. Quizás el comienzo más poderoso de un disco en el nuestro ámbito rockero.  El video de Gianfranco Quattrini también fue arrasador: se consagró en toda entrega de premios de distintos medios especializados (el suplemento Sí de Clarín, MTV, Rolling Stone). Catupecu completa su obra definitiva en el 2000, el disco y especialmente esta canción fueron la revelación de aquel año, y anuncia el comienzo de un siglo en el que el público maduraría  y ya no se conformaría con los mensajes sociales y la directa identificación de los artistas con el público.

Por Cristian G. Rueda // Twitter

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¿Falta alguna canción? ¿Sobra alguna otra? ¿El número uno debió ser otro? Cualquier observación que tengas, te invitamos a comentar.

#CatupecuEnElLuna Catupecu Machu celebró sus 20 años en el Luna Park

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Fernando Ruiz Díaz con Isabel de Sebastián, una de las invitadas de la noche.

 Catupecu Machu, la banda oriunda de Villa Luro, festejó anoche sus 20 años de existencia en el estadio Luna Park. Catupecu es una banda que se ha caracterizado por una constante reinvención y por apostar siempre por sus inquietudes artísticas. A lo largo de estos veinte años, la banda ha pasado por innumerables sucesos como el accidente que sufrió Gabriel Ruiz Díaz, bajista de la banda, y otros más agradables como el aumento de su popularidad, shows memorables y el reconocimiento de la crítica especializada.

En la noche del sábado, Catupecu repasó gran parte de su carrera con una gran lista de invitados. Algunos ex integrantes de la banda como Abril Sosa y Mariano Baraj, y otras figuras del rock local como Zeta Bosio, Isabel de Sebastián, Gillespi, el Zorrito Von Quintiero, Lisandro Aristimuño, los integrantes de Sick Porky, Walas, Diego Frenkel, Gaby Martínez, Mariano Manzella, Leo De Cecco y Pichu Serniotti.

Además el potente show sirvió como excusa para presentar el libro/CD/DVD El grito después y algunos temas nuevos. Merecido festejo para una banda que nunca dejó de conmover y celebrar la música.

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Zeta Bosio, quien durante algún tiempo tocó en la banda, fue el invitado en “Dale!”

Catupecu Machu presentó el boxset “20 años, el grito después” con Mario Pergolini en una entrevista emotiva.

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Catupecu Machu cumple 20 años en este 2014 y con motivo de este acontecimiento están preparando una serie de eventos que incluyen shows en el Luna Park y la edición del boxset “20 años, el grito después”. Hoy Fernando Ruiz Díaz, Macabre, Agustín Rocino y Sebastián Cáceres presentaron dicho boxset en el programa matutino de la FM Vorterix Rock “Tenemos malas noticias”. Incluye un libro con fotos de la historia de la banda, dos CDs, y dos DVDs.

La entrevista comandada por Mario Pergolini desencadenó de algún modo en recordar tantos años de rodaje de la banda, y evocar hechos como el accidente de Gabriel, quien fuera bajista de la banda. Pergolini dijo las palabras correctas entre la emoción y el respeto gracias a su cercanía a la banda. Una nota emotiva como pocas y es digna de escucharse y verse. El link para hacerlo es: http://www.vorterix.com/tenemos_malas_noticias/10054/catupecu_machu#

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Escuchá la nueva banda de Herrlein.

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Javier Herrlein, ex baterista de Catupecu Machu, convocó a Mariano Durand y juntos formaron “El mundo de las Azcuénagas”. Aquí debajo podés disfrutar del adelanto del disco que será editado el 20 de noviembre. Dicha canción tiene como título “Te sigo al lado”.

Covers argentinos: Catupecu Machu interpreta a Héroes del Silencio

Para ver más covers argentinos podés hacer clic acá: https://alotroladomusic.wordpress.com/category/covers-argentinos/

Una vez más les presentamos la versión de un tema hecho por una banda argentina. Héroes del Silencio era la banda española liderada por Enrique Bunbury, conjunto emblemático del rock ibérico. Llegaron a vender la friolera de ¡6 millones de discos!, algo impensado en esta era digital. El tema elegido para esta entrada es “Hechizo”. Los Héroes grabaron esta canción en “Senderos de traición” editado en 1990.
La versión de Catupecu data del año 2002, año en que la agrupación oriunda de Villa Luro grabó el experimental Cuadros dentro de cuadros, sucesor del exitosísimo “Cuentos decapitados”. El “Hechizo” de Catupecu es una muestra de lo que fue aquel innovador disco de rock “cibernético”. Sumergite vos también en este hechizo que “nos nubla los ojos”, nos hace viajar al “espacio exterior”… ¿De qué estarán hablando estos muchachos?

Por Cristian G. R. https://twitter.com/cgrcatupe